Evite las conjeturas. Tu tortuga necesita un hogar, no sólo una caja.
Conseguir el hábitat adecuado diferencia a un reptil sano y feliz de uno enfermizo. Las tortugas acuáticas y semiacuáticas tienen necesidades específicas. Es necesario equilibrar la profundidad del agua, la superficie del terreno, la iluminación y la filtración. Si lo hace mal, correrá el riesgo de que la cáscara se pudra, de que se produzcan enfermedades metabólicas óseas o algo peor.
Aquí se explica cómo construir un tanque para tortugas adecuado sin complicarlo demasiado.
Dimensionar el tanque correctamente
Comience con el volumen. Inicialmente, una tortuga bebé podría caber en un acuario de 37,9 litros (10 galones). Pero eso es temporal. Los adultos necesitan espacio.
Regla general: una tortuga adulta necesita al menos el doble de volumen que una tortuga juvenil, escalada al tamaño de su caparazón. Lo más grande casi siempre es mejor. Son nadadores. Si los limitas, los niveles de estrés aumentarán.
La profundidad del agua también importa.
* Las tortugas acuáticas necesitan aguas profundas para nadar libremente.
* Las tortugas semiacuáticas necesitan menos agua, pero aún así la suficiente para sumergirse por completo.
El agua debe ser lo suficientemente profunda para que la tortuga nade cómodamente sin tocar el fondo constantemente.
Creando el área del terreno
Las tortugas necesitan tomar el sol. Necesitan una zona seca para regular su temperatura corporal y secar sus caparazones.
Diferentes especies necesitan diferentes proporciones de tierra y agua.
* Los tipos acuáticos necesitan un mínimo de terreno.
* Los tipos semiacuáticos necesitan áreas secas más sustanciales.
El terreno debe ser de fácil acceso. Una pared de cristal empinada es una trampa mortal. Utilice ladrillos, bloques de espuma, rocas o madera flotante para crear una rampa o un estante. El punto más alto del área para tomar el sol debe permanecer seco incluso cuando el nivel del agua sea alto.
Asegúrate de que haya suficiente espacio para que la tortuga se estire por completo. El hacinamiento en el lugar para tomar el sol provoca estrés y agresión.
Iluminación: UVA y UVB no son negociables
La luz solar natural es ideal. Pero la luz solar directa a través del vidrio crea un efecto invernadero. Calienta el tanque demasiado rápido y puede cocinar a la tortuga.
Entonces, necesitas iluminación artificial. En concreto, bombillas UVA y UVB.
* UVB ayuda a sintetizar la vitamina D3, que es esencial para la absorción de calcio y la salud de la cáscara.
* UVA fomenta la actividad y el comportamiento alimentario.
Utilice un temporizador para simular un ciclo natural de día/noche. Apunte a tener de 12 a 14 horas de luz. El resto debería ser oscuridad. La coherencia es clave. La iluminación irregular altera sus ritmos fisiológicos.
Coloque el tanque fuera de la luz solar directa para evitar el sobrecalentamiento y la proliferación de algas.
Filtración y calidad del agua
Las tortugas están sucias. Comen en el agua. Hacen caca en el agua.
Un sistema de filtración potente no es opcional. Es obligatorio. El filtro debe estar clasificado para un tanque más grande que el tanque real. ¿Por qué? Porque las tortugas son sucias y necesitas exceso de capacidad para mantener el agua limpia.
Si te saltas el filtro, te estás apuntando a cambios de agua semanales. Quizás más a menudo. El agua sucia provoca infecciones bacterianas y fúngicas. Rápidamente aparecen pudrición de la piel, infecciones oculares y descomposición de las conchas.
Agua limpia equivale a una tortuga sana.
Control de temperatura y calefacción
La temperatura del agua debe ser estable. Utilice un calentador de acuario y un termómetro confiable. Verifique la temperatura diariamente.
Las diferentes especies de tortugas tienen diferentes preferencias de temperatura, así que verifique su raza específica. Pero, en general, necesitas un degradado. Agua más cálida cerca del lugar para tomar el sol, ligeramente más fría en otros lugares. Esto permite a la tortuga autorregular su temperatura corporal.
Eligiendo el sustrato
La cobertura del suelo en la zona seca es importante. La mayoría de las tortugas prefieren un sustrato blando en la tierra.
Pero aquí está el problema: algunas tortugas se comerán su sustrato.
Si su tortuga es propensa a la ingestión, evite la grava pequeña o las piedras sueltas. Pueden provocar obstrucciones intestinales, que son mortales si no se tratan quirúrgicamente.
La arena o la tierra fina es la mejor opción. Es suave para caminar y más seguro si se ingiere accidentalmente en pequeñas cantidades. Sólo mantenlo limpio. Recoja los desechos diariamente.
Pensamientos finales
Construir un tanque para tortugas no se trata sólo de comprar una caja de vidrio. Se trata de diseñar un microecosistema.
Comience con el tamaño. Luego agua. Luego aterriza. Luego luz. Luego calentar.
Hazlo bien desde el principio y tu tortuga prosperará. Si lo haces mal, pasarás más tiempo pagando las facturas del veterinario que disfrutando de tu mascota.
Consulte con su tienda de mascotas local para obtener consejos específicos para cada especie. No todas las tortugas son iguales. Su investigación aquí da sus frutos en términos de longevidad.
