El nivel de humedad ideal en invierno: protegiendo su salud y su hogar

5

La temporada invernal trae consigo un descenso de las temperaturas, pero también un cambio significativo en la calidad del aire interior. Los sistemas de calefacción, aunque nos mantienen calientes, a menudo eliminan la humedad del aire, lo que provoca una sequedad que afecta tanto a nuestros cuerpos como a la estructura de nuestros hogares. Mantener el nivel de humedad adecuado no se trata sólo de comodidad; se trata de preservar la salud y prevenir daños costosos.

Por qué es importante la humedad en invierno

El aire seco del invierno puede causar una variedad de problemas, desde irritación de los senos nasales y piel agrietada hasta deformaciones en pisos y muebles de madera. La madera se contrae con poca humedad, lo que provoca huecos, crujidos e incluso grietas estructurales con el tiempo. Por el contrario, la humedad excesiva genera moho y condensación, que pueden provocar daños ocultos y problemas de salud.

Los profesionales de HVAC están de acuerdo: la clave está en encontrar el equilibrio. ¿Pero cuál es ese equilibrio?

El punto ideal: 30% a 40% de humedad

Según Ryan Osterkamp, propietario de Quality Comfort Home Services, el nivel de humedad interior ideal durante el invierno está entre el 30% y el 40%. Esta gama logra un equilibrio entre prevenir la sequedad y evitar la condensación.

  • Mantener este nivel protege la piel y los senos nasales del secado excesivo.
    *Evita que muebles y elementos estructurales se deformen por la contracción de la madera.
  • Reduce la electricidad estática, una molestia común en invierno.

Dan Cronen, experto en HVAC de SupplyHouse.com, señala que si bien los niveles de humedad pueden alcanzar con seguridad el 50%, es fundamental controlar la condensación. La condensación en ventanas o paredes es una señal de que la humedad es demasiado alta, especialmente en casas mal aisladas.

Cómo lograr y mantener una humedad óptima

El mayor desafío es que los sistemas de calefacción de aire forzado inherentemente secan el aire. He aquí cómo contraatacar:

  • Humidificador para todo el hogar: La solución más eficiente consiste en instalar un humidificador directamente en los conductos de HVAC. Esto proporciona una distribución uniforme por toda la casa.
  • Humidificadores localizados: Si las modificaciones en los conductos no son factibles, los humidificadores ubicados estratégicamente pueden ayudar.
  • Sellar fugas de aire: Las corrientes de aire contribuyen a la pérdida de humedad. Identificar y sellar grietas alrededor de ventanas, puertas y enchufes mejorará el control de la humedad y ahorrará energía.
  • Configuración del termostato: Cambiar la configuración del ventilador del termostato de “AUTO” a “ON” puede hacer circular el aire de manera más uniforme y ayudar a reducir la humedad si es demasiado alta.

Consecuencias del desequilibrio

No mantener unos niveles de humedad adecuados tiene consecuencias claras:

  • Demasiado seco: El aire seco extrae la humedad del cuerpo, lo que provoca piel seca, labios agrietados y empeoramiento de afecciones como el eczema o el asma.
  • Demasiado húmedo: La alta humedad promueve la condensación, el crecimiento oculto de moho y la percepción de temperaturas más frías. El exceso de humedad también puede aumentar las facturas de energía a medida que aumentas la calefacción para compensar.

En última instancia, controlar la humedad interior durante el invierno es una medida proactiva que salvaguarda su salud, preserva la integridad de su hogar y optimiza la eficiencia energética. Ignorar este equilibrio tiene un costo, tanto en comodidad como en mantenimiento a largo plazo.