Su termostato es un instrumento delicado. Reacciona a los cambios más pequeños en la temperatura del aire. Tiene menos piezas móviles que su caldera o unidad de aire acondicionado, por lo que suele durar más. Pero cuando falla, falla con fuerza. Una cubierta suelta puede impedir que el calentador se encienda. Una base inclinada puede hacer que el aire acondicionado funcione incorrectamente.
Pero la suciedad es el verdadero enemigo.
El polvo se deposita dentro del mecanismo. Se mete con la calibración. Lo configuraste a 70 grados. Su casa está a 73 grados. Esa brecha de tres grados no sólo es incómoda. Desperdicia energía. Su factura de servicios públicos puede aumentar un 7 por ciento debido a este error. Verifique la precisión de su termostato todos los años. Hágalo antes de que comience la temporada de calefacción.
Los cables sueltos son otro culpable común. Las conexiones cercanas al elemento bimetálico se corroen. Se aflojan con el tiempo. Utilice un destornillador para apretarlos. Utilice un hisopo de algodón para eliminar la corrosión. Es una solución rápida.
Cómo comprobar la calibración del termostato
La calibración es sencilla. Necesitas un termómetro de tubo de vidrio. Necesitas cinta. Necesitas paciencia.
Paso 1: Pegue el termómetro a la pared con cinta adhesiva. Colóquelo a unos centímetros del termostato. Rellena el termómetro con una toalla de papel para que no toque la pared. Puede que la pared esté fría. El aire frío se filtra por el orificio por donde entran los cables. Esto distorsiona la lectura. Asegúrese de que ninguno de los dispositivos se vea influenciado por corrientes de aire externas.
Paso 2: Espere 15 minutos. Deje que el mercurio se estabilice. Luego compara los números. Mira el termómetro. Mira la aguja del termostato.
Paso 3: ¿La diferencia es de más de un grado? En caso afirmativo, compruebe si hay suciedad. Retire la placa frontal. Por lo general, se rompe o se engancha con la fricción. Sopla el polvo. No utilice una aspiradora. La succión es demasiado fuerte. Puede absorber componentes internos. Si hay puntos de contacto, frote un billete de un dólar nuevo entre ellos. El papel limpia los contactos. No utilice papel de lija. Deja residuos. Si el elemento está enrollado, utilice un cepillo suave.
Paso 4: ¿Su unidad tiene un vial de mercurio? Si es así, comprueba el nivel. Utilice una herramienta de nivel. Si no está recto, afloje los tornillos de montaje. Ajuste la unidad hasta que esté perfectamente horizontal. Apriete los tornillos.
Paso 5: Limpia el termostato. Compruébalo nuevamente con el termómetro de vidrio. Siga los pasos 1 y 2. Si aún está mal, reemplácelo. No gaste dinero en reparaciones de un sensor muerto.
Un termostato sucio no sólo desperdicia dinero. Hace que tu hogar sea incómodo.
Lo que necesitarás:
– Termómetro de tubo de vidrio
– Cinta
– toalla de papel
– Billete de un dólar nuevo o cepillo suave
– Nivel
– Destornillador
Cómo reemplazar un termostato roto
Reemplazar un termostato es sencillo. Pero hay que igualar el voltaje. La nueva unidad debe ser compatible con su sistema de calefacción.
Paso 1: Retire la placa frontal antigua. Encuentra los tornillos de montaje. Desatorníllelos. Aleje la unidad de la pared. Gire los tornillos de conexión en sentido antihorario para quitar los cables. Ten cuidado. No deje que los cables caigan dentro de la cavidad de la pared. Encontrarlos más tarde es una pesadilla.
Paso 2: Limpia los cables expuestos. Utilice un cuchillo para raspar la oxidación. Las puntas necesitan brillar. Conéctelos al nuevo termostato. La clasificación eléctrica debe coincidir. Si su unidad anterior era de 24 V, la nueva debe ser de 24 V.
Paso 3: Empuja los cables nuevamente hacia la pared. Tape la abertura con cinta adhesiva. Esto evita que el aire frío se infiltre en la pared. Las paredes con corrientes de aire matan la eficiencia.
Paso 4: Instale los tornillos de montaje. Asegure el nuevo termostato. Si es un modelo de tubo de mercurio, verifique el nivel durante la instalación. Debe ser exacto.
Paso 5: Vuelva a colocar la placa frontal. Pruébalo. Ajusta la temperatura. El sistema debería encenderse. Debería apagarse. Si no es así, hiciste algo mal.
Este proceso le ahorra una llamada de servicio. Tarda unos 30 minutos. Los ahorros pagan la nueva unidad en unos pocos meses.
Lo que necesitarás:
– Destornillador
– cuchillo utilitario
– Termostato de repuesto
– Cinta
– Nivel





























